Chamita, Nueva México: 1898–2000

Agueda Martinez nació en el año 1898, y vivió en Medanales, Nuevo México. Cuando tenía doce años, aprendió a tejer con trapos de algodón. Cuando tenía dieciocho años, se casó con un tejedor/profesor y con él tuvo diez niños. A los veinte años, su tío Lorenzo Trujillo, un respetado tejedor y comerciante en su pueblo, le enseñó a tejer alfombras de lana y mantas con diseños complejos. Vendiendo sus tejidos, ella apoyó a su familia a lo largo de su larga vida.

Atribuyó su habilidad a su herencia mezclada. Las raíces de su familia llegaron hasta los Navajo y también a los primeros colonizadores españoles en Río Grande en el siglo XVI. Sus tapicerías reflejan ambas influencias, desde los diamantes dentados mexicanos y, las variaciones introducidas por los colonizadores españoles, para modificar los motivos escalonados de los Navajo, además de los sólidos patrones Pueblo, alternados con rayas.

Algunos llaman a este [patrón] con rayas “Río Grande”, otros con más detalles son llamados “Colonias”, otros son “Chimayó” y otros aún, son “Mexicano”, explica Agueda. “Llámenlas como quieran, Mexicano o Americano … yo no los llamo [tejidos] nada. En ellas coloco mis iniciales y eso es mío”.

Mujer de muchos talentos, Agueda fue una vaquera competente y criadora de caballos. Con los años también aprendió a cultivar un huerto generoso. Una vez tuvo un vecino que era propietario de terreno que no cultivaba; entonces, hizo un trato con él. En ese terreno cultivó maíz, trigo, chiles, y alfalfa; y de esta manera, le dio la mitad de la cosecha. La familia de Agueda le ayudaba con el cultivo del huerto. “Me siguen como palomas, dispersando pipas de alfalfa, recogiendo los chiles y todo … Los llamaría mis demonios a mano”, ella dijo. Ella hacía sus tintes para sus tejidos usando la diversidad de colores de las impresionantes plantas y flores de su querido huerto.

Durante los setenta y cinco años de su carrera, Agueda creó un tejido cada día. Ella entregó sus habilidades y su entusiasmo por la textilería a sus hijas e hijos, quienes trabajan actualmente dentro de la tradición familiar y, que a la vez, son innovadoras en sus técnicas de tejer. Algunos miembros de su familia, incluyendo Cordelia Coronado, Eppie Archuleta, y su nieta Dolores Medina, son también famosas tejedoras. Eppie Archuleta vive en Colorado y ha recibido muchos premios.

En sus textiles, Agueda frecuentemente utilizaba tela de algodón en lugar de hilo de lana. Coleccionó trozos de tela de todos los tamaños. Para hacer materiales apropiados para tejer, primero hacía pedazos la tela, en tiras largas y estrechas. Entonces, torcía la tela con la ayuda de un huso, para que las tiras se hicieran bastante apretadas y compactas. Una vez hecho, Agueda empleó estos materiales en sus tejidos. Tapestry Weave Rag Jerga (Jerga: Trapo hecho de tejidos) es un ejemplo de una obra hecha de tela de algodón. El tejido se llama “jerga” por su apariencia burda.

Nota: Las citas provienen de entrevistas con Agueda Martinez hechas por Andrew Connors in Junio y Julio de 1995.


Agueda Martinez en su terraza

Tapestry Weave Rag Jerga (Jerga: Trapo hecho de tejidos)




Presentamos a Agueda Martínez »
Habla sobre las flores en su jardín »
Nunca repitió sus diseños »
Agueda en el telar »


Agueda con su  Jerga: Trapo hecho de tejidos