Our Lady of Guadalupe (Nuestra Señora de Guadalupe)
Pedro Antonio Fresquís
Pedro Antonio Fresquís fue uno de los primeros santeros nativos (artistas que hacen representaciones de los santos) que trabajaba en el norte de Nuevo México. Su obra Our Lady of Guadalupe (Nuestra Señora de Guadalupe) representa la santa patrona de México dentro de un retablo (representación de un santo en dos dimensiones), pintado en madera entre 1780 y 1830. Our Lady of Guadalupe es uno de los temas religiosos más populares para los artistas Mexico-Americanos. En esta obra, el artista siguió la convención Católica estricta de representar esta imagen, colocando a la Virgen con sus manos juntas para orar, por encima de una media luna, sobre la que se apoya por un ángel con una mandorla brillante (una aureola o aura que rodea la cabeza de la figura sagrada).
De acuerdo al milagro reportado en 1531, una imagen de la Virgen, en este contexto, se apareció en la manta de Juan Diego, un pastor indígena recientemente convertido al Catolicismo, a quien la Virgen se le apareció en cuatro oportunidades. La imagen original de la Virgen en la manta fue copiado a menudo en grabados y pinturas. Hoy en día, la original está guardada en la Basílica de Guadalupe en la ciudad de México.
La Virgen en la manta de Diego, tiene la piel más oscura que las imágenes de los santos traídos por los misioneros españoles al nuevo mundo. Así, la Virgen de Guadalupe representa a una figura indígena en lugar de una europea. Las visiones de Diego aparecieron cuando los Españoles habían comenzado con la conversión de los nativos al Catolicismo. De esta manera, la Virgen de Guadalupe rápidamente llegó a ser un símbolo del Cristianismo Mexicano.
Hoy en día, la Virgen de Guadalupe representa una fuerza unificadora para muchos Mexico-Americanos, sobre pasando fronteras sociales, económicas, y geográficas. Referencias visuales de ella son halladas en grabados, pinturas, esculturas y fotografías hechas por los artistas Mexicanos -Americanos. Ella es omnipresente; no solamente aparece en los altares de las iglesias y en las casas por todo el suroeste, pero también en los restaurantes y en los salones de belleza, en las pegatinas para los automóviles, en los murales, y tatuajes.

Ester Hernández es pintora y artista gráfica Californiana de herencia Mexicana y yagui. En La Ofrenda (al lado derecho) ella transforma la Virgen de Guadalupe, de la imagen religiosa tradicional de los Mexicanos, los indígenos, y los Mexico-Americanos a un icono cultural latino contemporáneo. En esta obra Ester representa la Virgen como un símbolo de fuerza femenina. La representa en forma de tatuaje, impuesto para siempre sobre la espalda de una mujer como fuente de identidad y de adoración. Así como un visitante devoto de la iglesia le daría una ofrenda a un santo, así mismo una mano le da una ofrenda de una rosa a esta Señora de Guadalupe. El peinado contemporáneo, el arete que cuelga de la oreja perforada y el diestro del superficie impreso son referentes contemporáneos. Siguiendo la tradición Mexico-Americana, Hernández representa la Virgen de Guadalupe ni muy Española ni muy indígena, pero como una reina mestiza por las Américas con piel leonada.
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